Contaminantes orgánicos persistentes
Contaminantes que matan en Argentina
por Guillermo Adrián Puccio, Coordinador de Proyectos
Los contaminantes orgánicos persistentes (COPs) son en gran parte compuestos químicos industriales (PCBs), plaguicidas (DDT) y residuos no deseados (dioxinas). Todos ellos son productos y subproductos de la actividad industrial humana, de origen relativamente reciente.
Los COPs liberados al medio ambiente viajan a través del aire y el agua hacia regiones muy distantes. Pueden concentrarse en los organismos vivos, incluidos los humanos, hasta niveles que pueden dañar la salud humana y/o el ambiente, aún en regiones alejadas de donde son usados o emitidos.Los COPs tienen una serie de propiedades comunes:
- Son persistentes en el medio ambiente. Resisten los procesos de degradación fotolítica, química y biológica;
- Se evaporan lentamente entrando en el aire y viajando largas distancias transportadas por las corrientes, y luego regresar al suelo.
- No se disuelven fácilmente en agua, aunque sí en grasas y aceites, por ello se bioacumulan en los tejidos grasos de los organismos vivos. En el medio ambiente, las concentraciones de esas sustancias pueden aumentar en factores de varios miles o millones a medida que se mueven hacia los niveles superiores de las cadenas alimentarias; y
- Tienen el potencial de dañar a las personas y a otros organismos aún a muy bajas concentraciones
Algunos COPs, en concentraciones extraordinariamente bajas, pueden alterar funciones biológicas normales, incluyendo la actividad natural de las hormonas y otros mensajeros químicos, y disparar una serie de efectos potencialmente dañinos.
Los diversos daños documentados en la vida silvestre, por ejemplo, en predadores superiores son los siguientes: (a) daños en la reproducción y disminución del tamaño de la población; (b) desarreglos del sistema hormonal; (c) feminización de los machos y masculinización de las hembras; (d) sistema inmunológico alterado; (e) anomalías de comportamiento; (f) tumores y cáncer; y (g) malformaciones congénitas.
Hay muchos casos de daños similares en los humanos, quienes, después de todo, también pueden ser considerados como predadores superiores. Hay importante evidencia que asocia la exposición humana a determinados COPs con: (a) cáncer y tumores en múltiples sitios; (b) desarreglos neuro-conductuales incluyendo problemas de aprendizaje, reducción del rendimiento en algunas pruebas y cambios en el temperamento; (c) cambios en el sistema inmunológico; (d) problemas reproductivos y desórdenes ligados al sexo; (e) disminución del periodo de lactancia en las madres; y (f) enfermedades tales como la endometriosis (un desorden ginecológico, crónico y doloroso, en el que los tejidos del útero crecen fuera del útero), el aumento de la incidencia de diabetes, y otras. De particular preocupación es la evidencia de que las mujeres, los niños y los bebés son especialmente vulnerables a ciertos efectos de los COPs.
Tanto en los humanos como en la vida silvestre, el daño causado por los COPs no se expresa en la población adulta expuesta a ellos, sino en la generación siguiente. Los COPs presentes en el cuerpo de la madre son transferidos a través de la placenta al feto en desarrollo y a través de la leche materna al lactante, y pueden provocar daños en etapas vulnerables del desarrollo que pueden expresarse recién cuando ese niño alcanza la pubertad o la edad adulta.
Actualmente, los ecosistemas y los alimentos más comunes de la mayoría de las regiones del mundo están contaminados con COPs. El riesgo de su propagación y acumulación en los seres vivos se multiplica con el consumo de transgénicos.
CONVENIO DE ESTOCOLMO SOBRE CONTAMINANTES ORGÁNICOS PERSISTENTES (COPs)
Este Convenio internacional fue creado con el fin primordial de eliminar una lista de doce COPs, a menudo conocidos como la "docena sucia". Esta lista está comprendida por dioxinas, furanos, Bifenilos Policlorados (PCBs), DDT, clordano, heptacloro, hexaclorobenceno (HCB), toxafeno, aldrin, dieldrin, endrin y mirex.
La idea es que se detenga inmendiatamente la producción y uso de estos contaminantes, se eliminen las existencias, y se busquen alternativas que no dañen ni la salud ni al medio ambiente. Además, el Convenio establece los criterios y procedimientos para identificar otros COPs para ser eliminados.
Existen miles de casos comprobados de cancer, leucemia, tumores cerebrales y problemas reproductivos en nuestro país a causa de los PCBs.




